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Las dietas y sus consecuencias

31 octubre, 2017
obesidad y dietas milagro nutricionista sibox

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Un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud y de la Escuela Imperial de Salud Pública de Londres refleja que desde 1975 hasta el año 2016, el número de niños (con edades comprendidas entre los cinco años y los diecinueve) obesos en el mundo pasó de 11 millones hasta los 124 millones.

Es decir, en cuarenta años, el porcentaje de niños obesos pasó de ser inferior al 1% del total de jóvenes en esa edad, a representar el 5% en niñas y el 8% en los niños.

Pero, además, el mismo informe señala que a esos niños hay que sumar 213 millones que, si bien no tienen la consideración de obesos, son jóvenes con sobrepeso.

Y es que la obesidad es una de las grandes epidemias del presente siglo y representa un grave problema de salud pública.

En España, de acuerdo con la OMS, el 25% de la población tiene problemas de sobrepeso o es obesa, y es un dato que no debemos de ignorar ante los numerosos avisos que desde todas las disciplinas médicas nos envían periódicamente:

  • Incremento de las posibilidades de sufrir un ataque al corazón
  • Enfermedades del hígado
  • Diabetes
  • Incluso cánceres diversos están incluidos en tales advertencias.

Obesidad y dietas “milagro”

Todas estas enfermedades están relacionadas con nuestro estilo de vida sedentario y la mala o incorrecta alimentación.

Como con todos los problemas que afectan a una amplia parte de la población, aparecen casi al mismo tiempo las soluciones milagrosas que supuestamente ayudan a resolver el problema de un modo rápido, eficaz, cómodo, indoloro y un largo etcétera de adjetivos que, sin el asesoramiento adecuado, descubriremos que son falsos en su gran mayoría.

Y podemos pensar que el principal problema es la estafa económica que suponen esos tratamientos o dietas milagro, pero no, ojalá fuera así.

Lo más grave de esto es que esas dietas nos pueden llevar a un sinfín de déficits o superávits que deriven en enfermedades tanto o más peligrosas que las que queremos evitar:

Incremento del colesterol

Suele ser un acompañante necesario de aquellas dietas que promueven un consumo excesivo de productos de origen animal, y aunque hayamos bajado de peso, nuestro riesgo de sufrir una cardiopatía no se reducirá en la misma proporción.

Carencia de vitaminas y/o minerales

Algunas dietas eliminan determinados alimentos como la leche, que nos aporta calcio, o las frutas y verduras que nos aportan un amplio espectro de vitaminas necesarias para una buena salud.

Problemas inmunológicos

Diversos estudios muestran una correlación entre el consumo excesivo de grasas y la caída en la respuesta inmunológica del cuerpo.

Lo mismo ocurre cuando consumimos menos calorías de las que necesita el cuerpo.

Estreñimiento

Inherente a todas aquellas dietas que eliminan el consumo de cereales integrales, frutas y/o verduras.

Son muchos los estudios que relacionan el estreñimiento con otras enfermedades, por lo que no debemos pensar que estas dietas simplemente se traducen en un pequeño malestar.

Gases abdominales

Suelen venir provocados por dietas veganas que introducen un exceso de fibra en el organismo. Y es que, tanto el defecto como el exceso son malos acompañantes en una dieta.

Falta de energía

Dietas excesivamente bajas en el aporte calórico traen como acompañante este problema.

Calambres

Normalmente provocados por dietas que reducen excesivamente el consumo de sal, y es que el sodio juega un papel muy importante a la hora de evitarlos.

Efecto rebote

Además, no debemos obviar el efecto rebote. Toda dieta que haga perder a una persona más de cuatro kilos al mes es estadísticamente probable que tenga implícito un efecto rebote cuando la abandonemos.

Esto no solo nos volverá a poner en la misma situación de riesgo que cuando comenzamos la dieta, sino que, además, nos traerá problemas sicológicos generados por la frustración que supone un esfuerzo aplicado para obtener un resultado peor que la situación de partida.

 

Por todo ello, desde Síbox queremos recomendaros que, sea cual sea vuestra coyuntura, siempre pongáis en manos de un profesional las decisiones relativas a vuestra alimentación.

Especialmente las relativas a dietas o al abandono de determinados productos alimenticios.

No son decisiones triviales, pueden tener consecuencias graves, y, al igual que nos sometemos a un abogado cuando tenemos un problema legal, debemos hacer lo propio cuando tenemos un problema nutricional.

En Síbox hay muchos nutricionistas a los que puedes consultar. Habla con ellos, cuéntales tu caso, y elige la opción que más te convenga.

Tienes en tu mano la posibilidad de conseguir múltiples segundas opiniones para una decisión tan importante como es cualquiera que pueda afectar a tu salud.