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Transformación digital del comercio físico.

Son muchos los artículos, blogs y reportajes sobre la transformación digital y sus usos, utilidades y beneficios para la empresa. Sin embargo, cuando los leemos, nos damos cuenta de que todos ellos van dirigidos a empresas con un tamaño respetable, varios empleados, procesos productivos “complejos” o niveles de facturación millonarios.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando somos los propietarios de un quiosco, estanco, una pequeña tienda de ropa o un bar? ¿No tenemos derecho a la transformación digital?

No solo tenemos derecho, sino que tenemos que darle la misma importancia que esos negocios mayores. La transformación digital es un concepto muy etéreo que toca todas las partes de una empresa, sin embargo, asumiendo que no todos tenemos los conocimientos o la capacidad de inversión necesaria, un primer paso es inspeccionar qué podemos hacer por nuestros medios para obtener valor para nuestros negocios.

¿Por dónde empezar?

transformación digital

Un buen paso sería asumir que solo el 45% de nuestros clientes le dan importancia a la tienda física. Es decir, que están encantados de ir a nuestro local y tocar nuestros productos o hablar de los servicios que pueden contratar, pero antes de eso, querrán tener nociones sobre ellos a través de internet.

Establecer una conexión de nuestros productos o servicios con un canal digital es una buena idea. Lo sé, crear una web y posicionarla en la primera línea de los buscadores es una tarea casi imposible, y por ello, no es estrictamente necesaria. Pero, tanto si creas la web como si eliges alternativas más cómodas, como Síbox, ¿por qué no redirigir a tu cliente a esa página web o aplicación móvil mediante cartelería física dentro de tu local? Poco esfuerzo, mucho rédito esperado.

Facilita la vida a tus clientes.

La experiencia de compra offline – la de nuestros locales – resulta frustrante para la mayoría de nuestros clientes (son datos estadísticos, no particularizados para nuestro negocio concreto). No encontrar el producto que iban a adquirir, colas en la caja o promociones poco interesantes son los principales factores que afectan a esta frustración.

Por ello, debemos de tratar de ofrecer funciones digitales en nuestras tiendas físicas. Por ejemplo, permitiendo a nuestros clientes consultar si tenemos este o aquel producto o si tenemos disponibilidad para dar un servicio antes de que lleguen a nuestro local.

transformación digitalTambién debemos premiar al cliente recurrente. De acuerdo con un estudio de Capgemini realizado a nivel mundial, el 68% de los clientes reconocen que les gustaría obtener puntos por el gasto efectuado en una tienda y por volver a visitarla. Además, un 61% desearían ser socios de nuestras tiendas y que se les ofrecieran descuentos por ello. Estos procesos de relativamente fácil implantación afectarán directamente a la recurrencia de nuestros clientes, a que nos recuerden cuando tengan una necesidad, y, sobre todo, a que no se frustren cuando entren en nuestros locales.

Y con esto, cerramos un capítulo dedicado a la transformación digital aplicada a la experiencia de nuestros clientes tanto dentro, como fuera de nuestras tiendas. Próximamente, veremos más opciones de transformación digital “do it yourself” aplicadas a otros ámbitos.

Oscar F. Marcos